Lo que pudo haber sido

Las guerras marcaron la historia de la humanidad por diversos aspectos. La independencia de naciones en conflictos hizo que se perdiera, en el plano deportivo, la oportunidad de deleitarse con planteles llenos de estrellas.

Desde la expansión de las actividades del deporte, sin importar la disciplina, la política siempre tuvo un fuerte impacto dentro del mismo. Las amenazas de Benito Mussolini para que su “azzurra” sea quien se quede con el Mundial de 1934, el suicidio del austriaco Mathias Sindelar por mostrarle su indiferencia a Adolf Hitler, la obsesión del gobierno norteamericano para que Mohammed Ali se aliste en el ejército para defender los colores de su nación en la guerra de Vietnam. Estos casos, y miles más, muestran la injerencia de la política en el desarrollo de los deportistas. Pero hay un momento histórico que marcó a una nación que podría haberse llenado de laureles: la guerra de Yugoslavia. Aquel conflicto nacionalista extremo llevó a que las diferentes corrientes etnicas alcen la voz para independizarse y así formar diferentes naciones, como los casos de Croacia, Yugoslavia (quien mutó su nombre varias veces, desde Serbia y Montenegro hasta su actual de solo Serbia), Bosnia y Herzegovina, Macedonia y más.

En la previa a los campeonatos mundiales, donde tachamos días para poder ver el certamen que detiene al mundo cada cuatro años, los nombres de Brasil, Argentina, España, Alemania o Italia, surgen de memoria ya que son los grandes candidatos por la jerarquía de sus planteles. Pero si los países independizados de la ex Yugoslavia tuviesen que armar un solo seleccionado, ¿Yugoslavia entraría en esa lista? Sin ningún lugar a dudas. En el Mundial de Francia 1998, donde Yugoslavia y Croacia disputaban su primer mundial como países independientes, surgió una gran paradoja: jugadores que habían sido compañeros en Italia ´90, como Dragan Stojkovic y Robert Prosinecki, que conformaron un dúo que dio que hablar en aquel torneo, en Francia defendían camisetas diferentes. Davor Suker y Predrag Mijatovic, compinches en el Real Madrid y de los mejores delanteros del viejo continente, no podían buscarse el uno al otro en sus festejos porque sus banderas eran distintas. El final es historia: los croatas terminaron terceros e igualaron lo realizado por la Portugal de “La Pantera” Eusebio en Inglaterra ’66 como mejor posición de un debutante mundialista. Además Suker finalizó como goleador del mismo, enalteciendo más aún la presentación croata. Pero por aquellos años no eran los únicos que se destacaban: Zvonimir Boban, Dejan Savicevic, Alen Boksic, Robert Jarni, Sinisa Mihajlovic (uno de los mejores pateadores de tiros libres de la historia), Vladimir Jugovic y Dejan Stankovic, entre otros, eran algunos de los “balcánicos” que desparramaban talento por toda Europa. Un plantel más que competitivo e interesante pero que siguieron rumbos diferentes.

El Mundial de Brasil del 2014 hubiese sido un buen escenario para que una generación de futbolistas, que en la actualidad juegan en las mejores ligas del mundo y algunos en las instituciones más poderosas, defiendan una misma bandera. Duplas que podrían haber hecho historia dentro de un campo de juego, hoy terminan siendo rivales. Qué sería de un mediocampo conformado por Luka Modric, Miralem Pjanic, Iván Rakitic y Mateo Kovacic. Show en estado puro. Ni hablar de una delantera que tendría en su abanico de posibilidades los apellidos de Edin Dzeko, Mario Mandzukic, Nikica Jelavic, Goran Pandev, Stevan Jovetic o Mirko Vucinic. Variantes de lujo y con diferentes opciones: talento, gambeta, altura, potencia física y por sobretodo, poderío ofensivo. Las posibles alineaciones titulares podrían ser miles y la conformación de la lista para viajar a un mundial dejaría algunos “cracks” afuera. Pero hoy solo existe una explicación para los que amamos este deporte, y es que nunca vamos a disfrutar de un combinado tan explosivo como está Yugoslavia imaginaria.

Los “citados”:

Arqueros:

Samir Handanovic (Inter de Milán, Italia) – Eslovenia

Asmir Begovic (Chelsea, Inglaterra) –  Bosnia y Herzegovina

Zeljko Brkic (Udinese, Italia) – Serbia

Defensores:

Matija Nastasic (Schalke 04, Alemania) – Serbia

Neven Subotic (Borussia Dortmund, Alemania) – Serbia

Aleksander Kolarov (Manchester City, Inglaterra) – Serbia

Dejan Lovren (Liverpool, Inglaterra) – Croacia

Nemanja Vidic (Inter de Milán, Italia) – Serbia

Branislav Ivanovic (Chelsea, Inglaterra) – Serbia

Darijo Srna (Shakhtar Donetsk, Ucrania) – Croacia

Mediocampistas:

Iván Rakitic (Barcelona, España) – Croacia

Luka Modric (Real Madrid, España) – Croacia

Miralem Pjanic (Roma, Italia) –  Bosnia y Herzegovina

Mateo Kovacic (Inter de Milán, Italia) – Croacia

Josip Ilicic (Fiorentina, Italia) – Eslovenia

Zoran Tosic (CSKA Moscú, Rusia) – Serbia

Niko Kranjcar (Dinamo de Kiev, Ucrania) – Croacia

Nemanja Matic (Chelsea, Inglaterra) – Serbia

Delanteros:

Mario Mandzukic (Juventus, Italia) – Croacia

Edin Dzeko (Manchester City, Inglaterra) –  Bosnia y Herzegovina

Stevan Jovetic (Inter de Milán, Italia) – Montenegro

Ivica Olic (Hamburgo, Alemania) – Croacia

Goran Pandev (Genoa, Italia) – Macedonia

Un equipito más o menos.

Claudio González

@clgonzalez07

 

Categorias Pasiones Cruzadas

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