La tristeza de la alegría

 

“Se terminó un ciclo”…Cuatro palabras que mancharon y tiñeron de gris a una noche para el recuerdo.  RIver es campeón de América  y el júbilo Millonario es eterno, sin embargo no todo es felicidad y algunas lágrimas de emoción se transformaron en dolor cuando el nuevo ídolo de la banda anunciaba su retiro del cub, y capaz del fútbol.  Gordo, o no, Fernando Cavenaghi es el emblema de este equipo que ya supo guardar su nombre en la historia grande. Es el hincha dentro del campo, el tipo que va a dejar la vida por los colores porque así lo soñó cuando apenas era un pibe del barrio. Destaco el adjetivo “gordo” por qué el Cavegol, nuestro Cavegol, fue bastardeado e insultado por la prensa que quiso poner en jaque su continuidad en River. Igualmente, jamás aflojó. Siempre se rompió el lomo para cumplir su sueño, para ser campeón de América.  Su adiós es un dolor inmenso dentro de cada fanático y siempre será recordado como un capitán. Uno que levanto la más preciada.

Esto puede ser una nota de opinión, o una carta de despido. Tómenlo como quieran, soy un periodista que nunca oculto su amor por la banda y no tengo por qué hacerlo, menos ahora. La noche del 5 o madrugada de 6 no fue una más en mi vida, no solo por ganar la Copa Libertadores, sino porque la pesadilla que nunca quise ver se hizo realidad. Se nos va un tipo que dejó todo por estar en River, es imposible no identificarse con este muchacho.  Su amor a la camiseta pocas veces se vio y tarde o temprano la gente se dio cuenta. No me importa si juega bien o mal, ver a Cavenaghi con la banda puesta es un plus. Es confiar que algo nuevo puede pasar, que un gol voy a gritar. Esa sonrisa que mostró cada vez que el pueblo se rindió a sus pies, es una caricia al buen fútbol. Muchos volvieron al club de sus amores, pero él nunca se quiso ir. Este es su lugar en el mundo, ésta es su casa. Mi sueño, en lo personal, era verlo jugar el Mundial de Clubes. No podrá ser, lamentablemente, pero no puedo enojarme con Cavegol. Tendrá sus motivos, sus decisiones, y hay que respetar. Una grandeza pocas veces vista y que volvió a relucir cuando le otorgo el penal a Sánchez. Sabiendo que era su última noche prefirió el compañerismo.

Con una estadística impresionante: 112 goles en 212 partidos Fernando Cavenaghi se coló en el top ten de los máximos goleadores del Millo. Pudieron ser muchos más, pero nuestro Gordo se va. Nueve campeonatos que jamás serán olvidados. Te vas antes de tiempo, por eso te vamos a seguir esperando. Ojalá no sea tu retiro definitivo, el fútbol merece tener más Cavenaghi corriendo y derrochando felicidad. Por el momento, desde el Bar de Bitácora, hacemos un brindis por vos. ¡Hasta Siempre! ¡eterno goleador…! ¡Y gracias por todo!

 

Pablo Emanuel Noya

@Pablitonoya13

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1 Comentario

  1. Se retira como todo idolo debe hacerlo: En lo mas alto del podio personal y profesional. Un gigante con todas las letras al que le debemos mas de lo que creemos. Salud y adios, CRACK!!

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