La “Revolución Ruso”

Ricardo Zielinski es un superviviente y le hace frente a la histeria del fútbol argentino. Lleva más de cinco años dirigiendo a Belgrano y es por lejos el de mayor trayectoria en la actualidad

Nuestro fútbol está totalmente convulsionado, excitado, es un volcán a punto de erupcionar. He aquí la función de los entrenadores: desactivar una bomba a contrarreloj mientras el cronómetro los perturba, los dirigentes los presionan, los hinchas los condenan y los resultados los hacen estallar sin desmesura.
En ese contexto, el que esquiva inconvenientes aún mejor que los protagonistas del “Panamá Papers” es Ricardo Zielinski, quién ha causado una verdadera revolución por la extensa trayectoria que, hasta hoy en día, sigue sosteniendo como director técnico de Belgrano de Córdoba. Mientras el “Ruso” lleva más de cinco años en el “Pirata”, la contracara se ve reflejada torneo a torneo, así sea corto o largo, y éste no es de ninguna manera la excepción. En el actual Torneo de Transición 2016, casi un tercio de los treinta equipos de primera cambiaron sus entrenadores. Sin dudas, Zielinski ve (y ha visto) desfilar una increíble cantidad de técnicos, entretanto él sigue dirigiendo en el mismo lugar, y eso es precisamente lo que lo transforma en un revolucionario que resiste a todas las adversidades.
Desde que el “Ruso” llegó a Barrio Alberdi, vivió diversas situaciones que van desde un ascenso ante River, que lo dejará en la historia del club para siempre, hasta campañas récord que han llevado al conjunto cordobés a ser medido con una vara muy alta.ruso
La realidad marca que, como tanta otra tristeza a la que te acostumbras, lo único que mantiene a los entrenadores en el banco son los resultados. Y hoy hay otro factor que ha mutado: las dirigencias de los clubes tienen la misma paciencia y necesidad que los hinchas. Son los propios dirigentes los encargados de configurar las bombas de tiempo. Hay que neutralizarlas rápido, o bien, ser sacrificados como un antídoto que se volvió un “evangelio” en el fútbol argentino: Descomprimir. Y es justamente por el practicado -en demasía- “Arte de Descomprimir”, que ya nueve entrenadores dejaron su cargo transcurrido apenas la mitad del torneo. Lo que hace esto más significativo, y que avala con holgura lo dicho anteriormente, es que ocho de los nueve técnicos fueron echados por los dirigentes.
Está a la vista que ya no importan los proyectos, ni los rendimientos, ni las estadísticas positivas para sostenerse en el cargo. Una pequeña racha negativa te hace lanzar al precipicio todo lo conseguido anteriormente. Así, el “Vasco” Arruabarrena fue despedido tras conseguir dos títulos soló tres meses antes; a Pedro Troglio lo echaron por perder otro clásico luego de alejar a Gimnasia de los puestos de descenso con un muy bajo presupuesto a base de buenas campañas; Claudio Vivas debió dejar su puesto luego de promover a una gran cantidad de juveniles al primer equipo con un correcto labor en Banfield; y Sergio Lippi fue removido después de lograr el ascenso y haber sostenido a Sarmiento en la máxima categoría.
Otros, ni tuvieron tiempo de pensar si cortaban el cable verde o el rojo, y duraron menos que un suspiro. Apenas unas fechas los aguantaron a Jorge Burruchaga, Mauro Camoranesi, Lucas Bernardi y Carlos Mayor al frente de sus respectivos equipos. Los números no los ayudaron y se fueron por la puerta de atrás. Por el mismo sendero paseaba Diego Osella, pero sobre la marcha cambió de horizonte.

Tatuaje RusoSin embargo, él sigue firme y con más desafíos por delante. Su misión esta vez es emerger de otra situación complicada que preocupa a Belgrano, ya que está anteúltimo, perdió seis partidos de nueve, y sus delanteros no pueden marcar goles. Aún así, no peligra su continuidad y es tanto el cariño de toda la gente que un fanático llegó a tatuarse su rostro. Parece una eternidad decir que asumió en Diciembre del 2010, con la misión de “salvar” a un equipo que estaba en la zona baja del torneo de la B Nacional. El resto es historia conocida, pero vale la pena recordar: llegó a jugar la promoción con River, logró el ascenso histórico, fue protagonista varias veces del torneo y se clasificó tres veces a las competencias internacionales. Sí, por eso es la Revolución “Ruso” y promete durar más capítulos.

Leonardo Giménez

@lgimenez7

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