Entre lo viejo y lo nuevo

“No sabes lo que jugaba este equipo hijo” comenzaba el relato del padre mientras recordaba, con recortes como muestra física de lo que estaba diciendo. “Santoro; Comisso, Miguel Ángel López, ‘Pancho’ Sá, ‘el chivo’ Pavoni; Galván, Raimondo, Balbuena; Magglioni, ‘El Bocha’ (Bochini) y Bertoni” entre la memoria intacta y algunas lágrimas en los ojos, le mostraba al pequeño el recorte del equipo posando con la Copa intercontinental ganada a la Juventus en el Estadio Olímpico de Roma. Bien de visitante.
“El Bocha no era de esos con un físico privilegiado, como lo era el Diego (por Maradona) por ejemplo, pero te dejaba solo contra el arquero. Lo único que tenias que hacer era definir”, recuerda con una foto de la dupla Bochini – Bertoni en la mano. “Mamadera que se entendían estos dos, como que hubiesen nacido juntos, che”. Confundido el nene agarra su teléfono celular y en Wikipedia encuentra que Ricardo Bochini nació en Zarate allá por enero de 1954 y Daniel Bertoni nació en Bahía Blanca por Marzo de 1955. Entre la confusión y el relato del padre, su mente se va llenando de datos que no concuerdan con la realidad.
“Mira enano, mira esto”, ya un recorte a color de un diario reza ‘Independiente Campeón’. “Imposible olvidarme de ese equipo Goyén, el Negro Clausen, Villaverde, Trossero, Enrique, Giusti, Maranga, Bochini, Burruchaga, Percudani y Barberón” Relata el padre cual lista para las compras del supermercado. El nene nota cierta alegría en el rostro del papá, parece haber encontrado algo pero no se distinguía bien que era, cual perro que siente llegar a su dueño, el padre, sale corriendo hacia la vieja televisión de la cocina que aun cuenta con un aparato sobre la misma donde introduce una especie de cartucho. Claro, el nene no sabe que se trata de un VHS, claro, él nació ya en la era de la filmadora de mano. bochiniComienza a correr el video en la TV y lo primero que se ve es la camiseta del Rojo, imposible confundirse. Luego una especie de placa con números y letras en japonés, enseguida un pase desde mitad de cancha que habilita al delantero de Independiente y el gol. “Mira que pase que mete Marangoni. Mamá. A lo Bochini.” Con Wikipedia aun a mano, el chico busca el nuevo apellido que surge y se da cuenta que es alguien que salió de Chacarita. En silencio, pensando por lo bajo, entiende que con esto seguro tengo charla con los chicos del cole. Claro, el pequeño es oriundo de San Martín así que era un dato que le podía servir. “Como define ‘Mandinga’, que tranquilidad”. Otra vez el inconsciente, y la ignorancia por los pocos años, le juega juega una mala pasada. ¿Quién es Mandinga? El que hizo el gol claro, pero como se llama. La red no lo ayuda en el nombre del personaje y no queda más que recurrir a la pregunta “¿Quién es mandinga, Pa?” “José Percudani, un gran acierto del Pato Pastoriza que era el DT” responde rápidamente como si estuviera dando un examen.
El nene no entiende mucho pero se alegra de recordar todo esto porque es del Diablo por herencia. Pero a diferencia de su progenitor, solo vivió malas rachas, vio la luz luego del último título de Independiente (Copa Sudamericana 2010) y se bancó el descenso del club de sus amores, insultos por doquier en su casa, por todos lados y a todo el mundo. Lloró junto con su viejo tras el 1-0 ante San Lorenzo que los mandó a la B y se emocionó en aquel partido ante Huracán que le devolvió la plaza en la máxima categoría. “Pa ¿Te puedo hacer una pregunta?” “Decime” responde el padre con suma sorpresa “¿Por qué Independiente ganaba tanto y ahora no gana?”
El padre lo mira fijo, lo sienta en su rodilla y le dice “Porque antes teníamos algo especial, algo que no se explica. Sabiamos que en una final teníamos muchas chances de ganarla, los jugadores sentían con el corazón la camiseta, teníamos eso tan nombrado que es la mística. Después por personas que le hicieron muy mal al club desde adentro lo mandaron a la B y hoy estamos intentando volver a recuperar un poco de nuestra historia, de nuestra mística” Pese a su corta edad, el niño entendió cada palabra que salía de la boca del padre y repreguntó. “¿Volveremos a recuperar la memoria de ganar tanto y de tener jugadores que sientan con el corazón la camiseta?” Sonriendo, con el diario en la mesa y la tele, ya no con el VHS, sino en los canales de deportes le responde “Sí hijo, vamos a volver a vivir esas épocas. Donde desde el banco se inculcara la historia y en la cancha, los jugadores, sentirán en el corazón, llevar la camiseta del rojo”.

 

Jonatan Gramuglia

@GramugliaJoni

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