El mate de Abreu

 

“¡Hacelo “loco” por favor!…¡hacelo!”…

Se agarraban la cabeza en la tribuna del Ellis Park de Johannesburgo, y mordían la bombilla miles de charrúas pegados al televisor aquel 2 de julio de 2010. Sebastián Abreu caminaba hacia el punto de penal, y acomodaba la pelota… Definía “a lo Panenka”, como un pibe que no era consciente de la cantidad de corazones que había en juego. Pero, por suerte, definía bien.

¿Qué relación existe entre ese recuerdo y el tema que propone el título de la nota? Ninguna… Bah… Eso creo, pero por algo lo escribí. La verdad no sé bien el motivo, pero el protagonista de la historia es el mismo: Washington Sebastián Abreu. En aquel recuerdo, el goleador pateaba un penal decisivo, y en esta nota voy a hablar de su mate. Dije dos palabras fundamentales que interconectan las dos historias: “charrúas” y “corazón”. Usted podrá decirme que sigue sin entender, y que el texto no tiene coherencia. Además, la palabra corazón no aporta ningún dato específico. Es un sustantivo, un órgano del cuerpo humano, pero bueno…. si… ya sé… puede funcionar como adjetivo, y como una palabra que actúa a modo de caja grande donde conviven una decena de conceptos e ideas. Pasando en limpio, y sin notarlo, formulé: “corazones charrúas”. Y eso está muy bien para comenzar una nota que cuenta la historia de un mate. Porque ellos son más felices cuando toman mates, o mejor dicho, para tener un corazón charrúa hay que tomar mate. Bueno, quizá es una exageración. Ahora sí tengo miedo de perder el hilo, pero no voy a abandonar esto tan fácil. Voy a ir hasta el final, como va el dueño de nuestro mate del día, que a los 38 años, ya tiene un escudito nuevo que grabarle al “porongo”. Como usted leyó, el oriundo de Minas es propietario de un hermoso mate de calabaza, forrado en cuero, con boca de plata, y sobre su cuerpo le colocó chapitas con varios de los clubes en los que jugó, y entre ellas está el club de barrio La Filarmónica, perteneciente al Club Atlético Olimpia, donde ser formó como jugador y como persona y, obviamente hay una banderita uruguaya. Por estos días, el delantero esta sumándose al Sol de América, club paraguayo con el que amplía su extensa trayectoria.  Nos preguntamos si colocará una nueva insignia, si le queda aún, algún huequito a la calabaza, teniendo en cuenta que “Sol de América” es un hermoso nombre para relacionar con el mate. El sol, es participe fundamental de la religión indígena, y América es la región donde se cultiva y se comenzó la tradición de la yerba mate, a manos de los pueblos originarios. Costumbre impregnada en la mayoría de los habitantes de la región, y que logró perdurar en el tiempo, para ser hoy, sin dudas, patrimonio cultural del continente.

Muchos detractores del mate, lo acusan de ser una pérdida de tiempo. Él va por el mundo perdiendo el tiempo, y a cada paso convida. Porque nunca dejó de lado a su compañero fiel, ni siquiera cuando se aventuró por Grecia o Israel, donde defendió los colores de Beitar Jerasulén después que le “tiraran con un banco por la cabeza”. Ni siquiera se tentó por sacrificar su yerba oriental por la misionera, esa que entrelaza a los argentinos y brasileños y que él conoce muy bien por jugar varios años en ambas ligas. Tuvo opciones para suplantar esa bendita costumbre por su vocación trotamundista. Pero no, siempre leal a lo suyo, a la costumbre, a su tierra. Y mientras te ceba un buen uruguayo (que no es lo mismo que un mate porteño ni entrerriano. Ni mejor ni peor, distinto.) te comenta orgulloso: “Con esté, y la técnica que usamos nosotros, podés tomar 2 o 3 termos sin cambiar la yerba”. Entonces ahí nace el ida y vuelta. Y en el ida y vuelta cambian las caras tristes, se conversan los temas prohibidos, y se declaran los crímenes jamás cometidos. En Uruguay, la pérdida de tiempo es completa. Se viaja con el mate en el auto, y cuando baja el conductor, tiene un brazo ocupado: En su axila el termo, en su mano ese objeto que parece una continuación de su cuerpo, en su cara una sonrisa, y de su boca un cálido ; “¿Quere´ un amargo vo´?”…

 

Nicolás Diana

@nicodiana90

Categorias Nota de Color

Etiquetas ,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,

Deja tu Respuesta

Your email address will not be published.